Una empresa especializada en fundición y mecanizado recurrió a la experiencia de MecanoLav para el diseño y suministro de una máquina de limpieza de travesaños para la refrigeración de baterías de vehículos eléctricos.
El objetivo del proyecto era garantizar un tiempo de ciclo de 150 segundos y asegurar un proceso automatizado y seguro en una isla robotizada.
La máquina se encarga de limpiar dos piezas diferentes; cada cámara está adaptada a una referencia específica.
El lavado, el aclarado y el secado se realizan en 150 segundos por pieza.
Los ciclos son automáticos entre las dos cámaras gracias a unas válvulas controladas que alternan las etapas del proceso.
El acceso es fácil y sin obstáculos para que el robot deposite las piezas por la parte superior gracias a unas tapas giratorias automáticas.
La repetibilidad del proceso está garantizada gracias a los pasadores de centrado ajustados, que aseguran un posicionamiento preciso de las piezas y evitan cualquier colisión durante la carga y la descarga.